Opinión

Intervención al Sodalicio mitiga pero no apaga protestas contra el Papa

Por Enrique Zavala /

La intervención del Vaticano al Sodalicio de Vida Cristiana a cinco días de allegada del Papa Francisco a Chile y Perú, puede aminorar en algo, pero no apagar, las protestas que se vienen organizando en los dos países por activistas de organizaciones que denuncian violaciones sexuales a adultos y niños por parte de sacerdotes católicos que fueron encubiertos por organizaciones de la iglesia, incluso por obispos y cardenales.

Paola Ugaz, co-investigadora de los abusos sexuales, físicos y psicológicos dentro del poderoso Sodalicio de Vida Cristiana en Perú, cree que su trabajo por fin da frutos en esa lucha en contra de la impunidad.

“A menos de una semana de la visita del Papa Francisco a Perú, Vaticano ordena intervenir el Sodalicio y destituir a Alessandro Moroni tras las denuncias de ‘Mitad Monjes, Mitad Soldados’, hecho con sangre, sudor y lágrimas con mi carnal Pedro Salinas. Es un buen día para sus víctimas y el periodismo de investigación”, posteó en su cuenta de Facebook.

La oficina de prensa del Vaticano, dio a conocer la decisión y anunció como interventor del Sodalicio al obispo colombiano Noel Antonio Londoño Buitrago, quien investigará no solo los temas relacionados con abusos sexuales, sino también la organización interna y el manejo económico de esta sociedad de vida apostólica de derecho pontificio.

La indagación de la parte económica ya la realiza desde 2016 el cardenal Joseph William Tobi, quien ha sido ratificado con ese fin como delegado del Vaticano, quien cooperará con el obispo Londoño.

LAS PROTESTAS

El 15 de enero, el día mismo en que el papa Francisco pise suelo chileno, en un lugar cercano a la Nunciatura, una suerte de embajada del Vaticano, se iniciará un seminario donde se hablará de los casos de abusos sexuales en la Iglesia católica, se denunciarán los encubrimientos y también lo que consideran la inacción del Vaticano al respecto.

La ecuatoriana Sara Oviedo que ha ostentado la vicepresidencia del Comité de Derechos del Niño de las Naciones Unidas, es una de las oradoras, pero tal vez no la más incómoda. Junto a ella estará, según han informado medios chilenos, el fundador de la Asociación Nacional de Personas que Sufrieron Abusos en la Infancia, Peter Saunders, un inglés que fue víctima de abuso sexual por dos curas cuando era niño.

Saunders fue parte de la Comisión Abuso que se creó impulsado por el mismo Vaticano, a la que renunció en diciembre ante sus pocos resultados.

Están confirmados en el evento el mexicano Alberto Athie, quien colaboró en los destapes de los abusos sexuales dentro de la organización  Legionarios de Cristo en su país, y Denise Buchanan, una jamaiquina violada y embarazada por un cura, que luego la obligó a abortar por una supuesta orden de las autoridades eclesiales de Kingston, trágica historia que ha contado en el libro “Pecado de los Padres”.

Pedro Salinas, el autor de la investigación sobre los abusos en el Sodalicio, que publicó en el libro “Mitad monjes, mitad soldados”, también participará y luego todos ellos llegarán a Perú para replicar el evento.

Pero no solo eso, tanto en Santiago como en Lima, se alistan protestas en las calles para exigir a Francisco acciones rápidas y concretas para castigar a los violadores y prevenir nuevos ataques.

“Con ustedes deseo experimentar la paz que viene de Dios, tan necesaria; solo Él nos la puede dar. Es el regalo que Cristo nos hace a todos, el fundamento de nuestra convivencia y de la sociedad. La paz se sostiene en la justicia y nos permite encontrar instancias de comunión y armonía”, dijo el Papa en un mensaje en video a los peruanos y chilenos divulgado el 9 de enero, en la víspera del anuncio de la intervención al Sodalicio.

Aunque para algunos solo es un anuncio mediático, para entendidos en el derecho canónico es una dura acción de Francisco, que en mediano plazo descabezará al movimiento que fundó Figari y lo reorganizará y administrará, en un proceso que podría durar alrededor de un lustro.

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