Opinión

Meza eliminó al FBC Melgar

Lo tenía todo. Le habilitaron los refuerzos extranjeros, el público respondió llenando las graderías y, al frente, un equipo de segunda división. Habían empatado de visita.

Pero Enrique Meza,  entrenador de Melgar,  se equivocó desde el arranque. Puso a Quina en lugar de Loyola. Dejó a Biancucchi en la banca y alineó a Arce. Eso para empezar.

A Quina le quedó grande el partido, como siempre le ocurre en cotejos internacionales. Todo el tiempo envió la pelota a las tribunas cuando pudo salir jugando o simplemente pasarla a un compañero. Cada pelotazo de Quina era como un grito desesperado para que lo cambien. Nunca ocurrió.

Lo de Arce fue peor. No condujo el mediocampo, estuvo extraviado en la cancha. Era como si Melgar jugara con diez.

Cuando llegó el gol del chileno Medel, al final del primer tiempo, era previsible que habrían cambios en Melgar, se tenía que buscar el empate y luego jugarse el destino en los penales.

Pero Meza hizo regresar al mismo equipo a la cancha. Los mismos que fracasaron en el primer tiempo, con la misma actitud displicente, los mismos errores y los mismos “autogoles”.

Como ya se le agotaba el tiempo, Meza reaccionó y movió sus piezas. Lo hizo como un entrenador principiante,  ciertamente lo es,  pero esperábamos más  de él.

En lugar de sacar a Quina –nerviosismo  hecho carne–  retiró a Villamarín y puso a Loyola.

Minutos después, en lugar de mandar a buscar al perdido Arce e invitarlo a que pase a la banca para sentirse ubicado, retiró a Arias y puso a Ruíz. Luego envió a Biancucchi por Tejeda (tarde y por el jugador equivocado). El mexicano hacía un buen partido.

Tampoco se entiende por qué Meza no puso, si quiera unos minutos, a Rengifo. El equipo necesitaba gol y el Charapa venía de anotar dos al Municipal. Estaba con la mecha encendida,  pero Meza le mojó la pólvora.

Santiago Wanderers hizo lo justo y necesario. Le alcanzó para avanzar en La Libertadores.

El Melgar, con todo a su favor,  salió derrotado desde que Meza definió a su oncena. Más allá del autogol del mexicano, vale destacar el juego de Paolo Fuentes, Giancarlo Carmona y John Narvaez.

Ahora regresamos al torneo local. Nuestra realidad, la de canchas con pasto amarillo y estadios vacíos.

Foto: Agencia Click

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