Cultura

Nadie olvida a Arturo Bravo

Pocos días antes de que un huaico acabara con la vida de Arturo Bravo, el videoclip de la canción Con tiempo todo se olvida, quedó listo. Manolo Zúñiga, director de la obra, se lo envió al cantante César Deglane, coautor del tema junto a Bravo y Alejandro Arizola. «Le dije a Arturo que lo veríamos pronto –recuerda Deglane–, pero ese día nunca llegó».

Hace un año. Tarde de jueves. 26 de enero para más señas, Arturo Bravo regresaba de Lima junto a su madre y hermana. Al día siguiente tenía una presentación junto a Deglane. Las lluvias provocaron un huaico en una quebrada cerca al peaje de Uchumayo. Varios vehículos quedaron atrapados en el lodo. Bravo salvó a su mamá y hermana del interior del vehículo que manejaba, pero él no pudo escapar de la fuerza del huaico.

Las primeras armonías de Con tiempo todo se olvida surgieron en el 2013 cuando Bravo y Arizola ensayaban. A finales del 2016 se la mostraron a Deglane. Completaron la letra y juntos mejoraron los arreglos. La grabación se hizo en el estudio de Bravo.

En diciembre de 2016, Manolo Zúñiga les propuso hacer el videoclip del tema. Eligieron tres locaciones: el puente Chilina, el barrio de San Lázaro y el escenario del Zorba’s, el pub donde tantas noches Bravo lució su talento en los últimos quince años.

En las tomas del videoclip aparecen Deglane junto a Bravo, en los teclados; Gonzalo “Faciolo” Villegas, en guitarra y Sebastián Butrón, en batería.

Desde su publicación en Youtube, hace quince días, el videoclip tiene más de dos mil visitas. Con tiempo todo se olvida es una balada nostálgica y potente donde Deglane luce su voz y calidad interpretativa.

El cantante recuerda que conoció a Arturo Bravo a inicios del 2000 cuando se incorporó a Dr Beat, tras la salida del músico Percy Ballivian.

«Arturo era un niño genio –dice Deglane–. Niño por sus inquietudes y curiosidad eterna, genio porque tocaba el teclado como pocos. Era un gran músico».

Arturo Bravo

Con Dr Beat grabaron discos, recorrieron todas las ciudades del sur del país, tocaron en los estelares del Jardín de la Cerveza y fue la única banda arequipeña invitada al programa Jammin Sessions de Plus TV. Además de Bravo y Deglane, los Dr. Beat se completaban con Luis Fernando Quintanilla, en la batería y Carlos Ureta, en el bajo.

En un concierto en el Jardín de la Cerveza ante quince mil personas, la ternura de Arturo Bravo desbarató la imagen de rockeros duros y fieros que querían mostrar esa noche los Dr Beat.

Deglane recuerda que todos estaban vestidos de negro, excepto Bravo, y que sonaban a toda potencia cuando a mitad del concierto Bravo no pudo con su genio y habló dulcemente: «Un saludo para mi amorcito que está en el medio del público», dijo. «Ese era el gordo, un tipo querendón y genial», destaca Deglane.

También le jugaban algunas bromas que lo sacaban de quicio. Una tarde en Cusco, después de haber tocado la noche anterior, Arturo quería saciar su hambre lo más pronto. Los otros integrantes se pusieron de acuerdo para hacerlo caminar por todo el centro de la ciudad buscando un restaurante. Cuando se dio cuenta de que lo estaban haciendo cansar por gusto, Arturo los mandó al diablo y se marchó al terminal terrestre con su mochila y su teclado. Deglane lo alcanzó al rato llevándole el almuerzo para que no se enoje.

Luego de la separación de Dr Beat, Deglane retomó su carrera solista y siempre convocó a Arturo Bravo para que lo acompañe en los teclados.

Con tiempo todo se olvida refleja la complicidad que solo surge entre dos amigos que aman la música. Ver el videoclip en Youtube es como un homenaje póstumo a Arturo Bravo, y una demostración suya de que es inmortal a través de su música.

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