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Seguro de vivienda: una inversión inteligente

El sismo la despertó a la una y media de la madrugada. El remezón de 6.3 grados en la escala de Richter hizo desprender algunos pedazos de pintura del techo de su departamento. Karla Velasco recuerda que bajó apresurada desde el quinto piso y pensó lo peor. Felizmente la naturaleza no fue tan fiera con Arequipa esa madrugada del último 10 de octubre.

“Viví el terremoto del 2001 en la casa de mis padres y esa sensación no se te olvida nunca. Esta fue la primera vez que pasé un temblor tan fuerte en mi departamento, creí que todo se venía abajo”, contó.

Recién esa mañana se interesó en averiguar todo lo referente a los seguros de vivienda porque escuchó un reporte sobre el tema en una emisora. Su pareja le informó que en el caso de su departamento, el crédito hipotecario al que accedieron, incluye el pago mensual de un seguro de todo riesgo. Karla sintió alivio.

Pagan 24 soles mensuales por ese seguro. Lo harán hasta el día en que cancelen el crédito hipotecario. A partir de allí tendrán que renovarlo o buscar uno nuevo que se ajuste a sus necesidades.

“Yo no lo veo como un gasto, de hecho creo que tener un seguro es una inversión inteligente, uno no sabe lo que puede pasar. Además en Arequipa estamos en zona sísmica y volcánica. Hay que prevenir”, apuntó Velasco.

El Niño Costero generó grandes pérdidas en Perú.

SISMOS Y SEGUROS

Miguel Gutiérrez, gerente de siniestros y riesgos patrimoniales de Rimac Seguros, reconoce que cuando ocurren terremotos en ciudades o países vecinos, se presenta un pico en la contratación de seguros domiciliarios. “Luego pasa el furor o alerta que genera el sismo y muchos se olvidan de la prevención, el pico se disuelve y hay gente que incluso deja de pagar el seguro”, indicó.

La falta de una cultura de prevención es uno de los factores para que el mercado de seguros patrimoniales en el Perú proteja solo el 1.6% del Producto Bruto Interno (PBI), a diferencia de Chile que llega al 3.5% del PBI y Estados Unidos al 8%.

¿Qué debemos tener en cuenta para adquirir un seguro domiciliario? Gutiérrez explica que este tipo de seguros protegen las viviendas en caso de terremotos, incendios, inundaciones, huelgas, robos, entre otros eventos.

Se trata de un producto flexible armado en función a las necesidades del cliente. La

recomendación es adquirir la póliza más completa posible. Si solo se toma, por ejemplo, el seguro contra terremotos y ocurre un incendio, un siniestro más común, se produce la decepción del cliente porque el seguro no reparará el daño del fuego.

¿Es costoso adquirir este tipo de seguros?  Contra lo que muchas personas piensan, tener un seguro domiciliario no es un lujo. Gutiérrez pone un ejemplo práctico: si el valor de la vivienda es de 100 mil dólares, un seguro le puede costar desde 200 dólares anuales. Resulta más económico que un seguro vehicular donde se paga desde 400 dólares por un automóvil valorizado en 10 mil dólares. Claro, hay que tener en cuenta que el vehículo está expuesto a más riesgos, por eso la póliza cuesta más.

En caso de una vivienda propia, el seguro paga la reconstrucción total del inmueble. En cambio, para un departamento, el seguro repone el valor comercial del inmueble.

El sector industrial y empresarial es muy sensible al cambio climático. 

CAMBIO CLIMÁTICO Y SEGUROS

Miguel Gutiérrez, en una reunión con empresarios arequipeños desarrollada el último 10 de octubre, destacó la importancia de impulsar la gestión de riesgo y cultura de prevención para proteger la inversión que se hace en distintos rubros.

“El cambio climático nos está llevando a la potenciación de eventos cada vez más extremos. Lo hemos visto este año en el país y en el mundo. En ese contexto, el seguro es la herramienta más eficaz y racional para evitar al Estado y al sector privado los costosos episodios como el que acabamos de vivir el último verano”, apuntó.

Detalló que El Niño Costero que afectó el norte del país a inicios de año, reveló la poca cultura preventiva en Perú. Por ejemplo, de las 250 mil viviendas dañadas, apenas el 10% contaban con un seguro.

“Lo que debemos hacer entender a los ciudadanos y al Estado –dijo Gutiérrez– es que prevenir y asegurar es más económico y racional que reconstruir”.

El razonamiento es sencillo: tener una mirada estratégica de la prevención y de la gestión de riesgo permite que ante un eventual desastre natural logremos aminorar las pérdidas.

“Por cada dólar gastado en gestión de riesgo, se ahorran aproximadamente 12.5 dólares en pérdidas”, destacó el especialista.

En el sector empresarial, el 100% de las grandes empresas tiene un seguro que protege sus activos ante desastres naturales, pero conforme se va bajando a empresas más pequeñas disminuye notablemente y, sin duda, es casi cero en las microempresas.

“La penetración de los seguros en las Mypes es bajo. Estamos trabajando en diseñar productos específicos para ese sector”, dijo.

Las únicas armas para mitigar los daños y desastres naturales, es la cultura de prevención y una adecuada gestión del riesgo.

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